¡Hola! Mi nombre es Diana.
Este es un espacio de luz, donde te ofrezco mi amor incondicional para que nuestras almas conecten y empiecen a recordar ✨
Primero, quiero decirte que no me identifico con mi nombre, ni con mi profesión, ni con mis posesiones, ni con los roles que desempeño en este plano... Aunque de todos, el que más disfruto es el de ser mamá.
Soy una mujer soñadora, amorosa y apasionada por el autoconocimiento, en búsqueda permanente del significado de felicidad.
En este momento de mi vida no me permito habitar espacios o desarrollar actividades que no me resultan expansivos. Por eso, quiero compartir contigo las múltiples herramientas, terapias y caminos que me han conducido al lugar más hermoso que existe... la paz interior.

La maternidad me ha permitido un salto cuántico de conciencia y expansión del alma.
Durante años viví en comparación constante. Desde niña, me esforzaba por ser perfecta. Buscaba aprobación en todas partes y con todas las personas de mi vida; jamás me permitía equivocarme y recorría mi camino llenándome de deberes… conseguí ser exitosa en muchas cosas aunque por dentro casi todo dolía.
Durante mucho tiempo, me sentí cómoda habitando el papel de víctima y de salvadora. A los 30 años, exigida al límite y empeñada en convertirme en “mi mejor versión”, solo para ser la madre ideal de mi bebé, me di cuenta de que me estaba contando una historia muy triste sobre mi vida, porque la autoexigencia y el perfeccionismo lo eran todo, yo no sabía disfrutar, pensaba que todo era esfuerzo y sacrificio, eso me causó muchísimo sufrimiento, luego comprendí que dada la conexión eterna que tenemos con nuestros hijos la experiencia de mi pequeño no estaba siendo la mejor y que por esa misma razón mis otros vínculos requerían atención.
Dándole voz al llamado urgente de mi alma, seguí la búsqueda hasta encontrarme, acudí a múltiples terapias y ejercicios holísticos, pero solo cuando empecé a escuchar mi corazón y como si se tratara de una brújula, nació Apertura & Expansión, con el ánimo de compartir mis experiencias y sobre todo, las herramientas que me ayudaron a salir de ese círculo. Este es un espacio creado desde mis propias grietas, desde la necesidad de ser auténtica, dejando de complacer a otros y viviendo desde lo que realmente soy.
Esta es mi forma de servir, sostener y acompañar a otros que también están buscando reencontrarse, dejar morir versiones que no les gustan de sí mismos y darles paso a sus llamados internos, a la reinvención. Es un espacio para quienes quieren empezar a crear una nueva vida, nuevos hábitos, nuevos proyectos desde el alma y no desde el deber.




La búsqueda
El camino ha sido largo, inicié la búsqueda desde los 13 años, gracias al espíritu libre inquieto y rebelde de mi mamá, asistiendo a diversas terapias psicológicas tradicionales. Luego, por cuenta de un maestro vino el psicoanálisis y, gradualmente fui encontrando información, recuerdo que empecé apoyándome en herramientas como la carta astral, terapias angelicales, masajes de alineación de chakras y constelaciones familiares.En 2021 después de la pandemia, cumplí 28 años, me sentía insatisfecha con mis resultados en diversas áreas hasta ese momento; por eso, empecé un camino casi obsesivo para conocerme, insistí con las constelaciones familiares, asistí a cursos de eneagrama, bio-descodificación energética, escritura terapéutica, alimentación consciente, yoga, respiración, tomé sesiones para aprender a escuchar mi cuerpo, meditaciones guiadas y probé cuanta terapia o herramienta holística me era sugerida. Era una actividad diaria, casi que un segundo trabajo, yo sabía el oro que estaba encontrando.En 2023 ya había nacido mi bebé, y con toda esta información llegaron algunas comprensiones, pero también muchas preguntas. Y de nuevo, gracias a mi mamá, encontré la terapia neural, la cual mi terapeuta acompaña con acupuntura, cuarzos, láser, alimentación consciente, psicología, hipnosis, entre otras cosas. A todo esto atribuyo muchísimos de los milagros ocurridos en mi vida desde entonces. Sin embargo, de no ser por la disciplina y persistencia en esta búsqueda personal, no creo que las inyecciones de procaína por sí solas me hubiesen conducido al lugar de felicidad inefable en el que me encuentro.El camino ha sido verdaderamente obsesivo, he conocido y probado todas las terapias y abordajes que te puedas imaginar, asistí a la iglesia, a cursos de escuela de magia del amor, de las enseñanzas del Curso de Milagros, de metafísica, de yoga kundalini, de manifestación, de propósito. Empecé a leer a cerca de ángeles, de la llama trina, de física cuántica, de tratamientos con plantas sagradas, de terapias de respiración holotrópica, de los estados alterados de conciencia, de geometría sagrada, del origen de la vida en la Tierra, de civilizaciones pérdidas, de vida en otros planetas, de la sanación de las heridas del alma, de reprogramación mental, del subconsciente, de los maestros ascensionados... En fin, me dio lo que dice uno de mis mentores: una "cursitis viral aguda" y con tanta información me estaba perdiendo, porque estaba dejando poco tiempo a la aplicación de estos saberes.